María González Veracruz: “La ciberseguridad no es un fin en sí mismo, sino un objetivo imprescindible ante las nuevas capacidades digitales”

Entrevista a María González Veracruz sobre ciberseguridad, inteligencia artificial y TRUST Lab

La Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial sostiene que iniciativas como TRUST Lab son especialmente valiosas porque combinan investigación en un ámbito en constante evolución. En esta entrevista aborda el papel de España en inteligencia artificial, ciberseguridad, regulación, talento y desarrollo tecnológico en la Región de Murcia.

Ángela de la Llana
Viernes, 6 de marzo de 2026

Perfil

María González Veracruz es Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial desde septiembre de 2024. Licenciada en Bioquímica y nacida en Murcia, en esta entrevista analiza el momento actual de la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la autonomía tecnológica, la regulación de la IA y el impulso al talento digital.

Entrevista

Dentro de sus competencias está la inteligencia artificial, la tecnología más puntera actualmente, ¿en qué punto de desarrollo se encuentra y cómo está España con respecto a otros países en esta materia?

España está teniendo un papel destacado a nivel internacional y estamos participando activamente en los debates sobre la gobernanza de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, estamos impulsando numerosas iniciativas para reforzar y consolidar las capacidades económicas, de acceso y de uso necesarias para aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial en todos los ámbitos. El Gobierno trabaja de forma anticipada para afrontar los retos y oportunidades que facilita la IA mediante iniciativas como la Agencia Española de Supervisión de la IA (AESIA), la primera de este tipo en Europa; el refuerzo de las capacidades de supercomputación con dos factorías europeas de IA en nuestro territorio; y el desarrollo de la familia de modelos de lenguaje ALIA. Y me parecen especialmente relevantes los programas de impulso a la innovación y a la aplicación de la IA para la transformación de los sectores productivos que estamos promoviendo, así como la generación de talento especializado a través de iniciativas como las Cátedras ENIA en universidades públicas y las distintas actuaciones del Plan Nacional de Competencias Digitales.

¿Cómo está posicionado nuestro país a nivel de dependencia tecnológica en materia de seguridad con respecto a otros países?, ¿qué podemos hacer para depender menos de nuestros vecinos?

La dependencia tecnológica en materia de seguridad es un reto estratégico que estamos afrontando con una clara visión de Estado y de Europa. España, como la mayoría de nuestros socios europeos, ha dependido tradicionalmente de proveedores internacionales en ámbitos clave. Contamos con un centro de referencia consolidado como el INCIBE, que cumple un papel fundamental como motor del ecosistema nacional de ciberseguridad, impulsando la colaboración público-privada y el desarrollo de un tejido industrial competitivo. Y, en paralelo, avanzamos con determinación hacia una mayor autonomía tecnológica a través de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad. Un buen ejemplo de las actuaciones en materia de soberanía y ciberseguridad es el proyecto Quantix Edge Security, una inversión de casi 20 millones de euros del Gobierno de España, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), para desarrollar en la Región de Murcia un centro dedicado al diseño de chips ciberseguros.

Usted ha reconocido que la inteligencia artificial es una herramienta muy poderosa. En este sentido, ¿cómo afecta la IA a la ciberseguridad?, ¿puede esta herramienta convertirse en una amenaza para la seguridad de las personas y las empresas?

Lo es, y por eso estamos abordando este desafío con responsabilidad y un enfoque práctico, al que debemos dar una respuesta colectiva basada en certezas. Con la inteligencia artificial ocurre algo similar a lo que sucedió con la llegada de internet: es necesario adoptar medidas de ciberseguridad y establecer reglas claras, así como reforzar la cooperación internacional, para responder de forma adecuada a cualquier uso fraudulento. La ciberseguridad no es un fin en sí mismo, sino un objetivo imprescindible ante las nuevas capacidades digitales. Frente a la amenaza de un posible uso fraudulento de la IA, nos estamos preparando tanto desde el punto de vista técnico como normativo para afrontar este desafío. Además, contamos con una agencia pionera para la supervisión de la inteligencia artificial, la AESIA, que está plenamente operativa y al servicio de la ciudadanía para atender cualquier duda o riesgo. Por todo ello, es clave reforzar las democracias y la protección de los derechos. En esta línea, España está siendo un referente en la gobernanza global, algo que he defendido recientemente en primera persona en foros de la ONU en Nueva York y en el G20 de Sudáfrica.

¿Estamos suficientemente protegidos o vamos hacia un mundo cada vez más inseguro y amenazado?

La ciberseguridad debe ser un esfuerzo continuo, ya que las amenazas evolucionan y nos obligan a seguir avanzando. Aun así, España cuenta con un modelo de ciberseguridad sólido y maduro. De hecho, el informe de 2024 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones sitúa a nuestro país por encima de la media de la Unión Europea en compromiso y capacidades en este ámbito. Frente a estas amenazas, la respuesta más eficaz es adoptar medidas firmes y sostenidas que refuercen la seguridad mediante una fuerte inversión, una buena coordinación y la formación adecuada. En esta línea, el Gobierno de España viene impulsando capacidades en todo el territorio para contar con personal cualificado e instituciones preparadas al servicio de la seguridad tecnológica, por lo que aprovechamos las respuestas a estas potenciales amenazas generando talento y nuevos empleos cualificados.

La regulación de la IA es un tema complicado, ¿cómo están trabajando desde el Gobierno?

El Gobierno de España defiende una posición tecno-optimista y ejerce un liderazgo activo en favor de una gobernanza global y responsable de la inteligencia artificial. Apostamos por una IA gobernada por todos y para todos: países, administraciones, empresas, expertos, mundo académico y ciudadanía. Nuestro objetivo es desarrollar todo su potencial y convertirla en un motor de innovación, competitividad y cohesión social, al tiempo que mitigamos sus riesgos y protegemos los derechos digitales de las personas.
El enfoque español combina una visión humanista con un firme compromiso con la colaboración público-privada. En esta línea, la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial avanza para situar a España como un referente en IA ética y responsable, aportando seguridad jurídica y capacidad de respuesta ante los desafíos, y generando valor económico a partir de la confianza y las certezas.

El Gobierno ha dado luz verde al anteproyecto de ley de gobernanza de la Inteligencia Artificial, que busca garantizar un uso ético de la IA, inclusivo y beneficioso para las personas. ¿Cuáles son sus puntos claves y los desafíos que pretenden afrontar?

Estamos adaptando el marco normativo nacional a la regulación europea para garantizar un uso ético, seguro e inclusivo de la inteligencia artificial. Esta ley europea, impulsada y acordada durante la presidencia española del Consejo de la UE, combina la regulación necesaria con el impulso a la innovación. Para ello, crea entornos de prueba controlados que permiten a desarrolladores y empresas experimentar con nuevas soluciones cumpliendo las obligaciones legales. Al mismo tiempo, prohíbe de forma expresa determinadas prácticas de IA que puedan manipular o discriminar, como las técnicas subliminales, la explotación de vulnerabilidades o algunos usos biométricos destinados a influir en decisiones sensibles. El objetivo final es proteger los derechos y la seguridad de las personas, prevenir abusos y usos peligrosos de la inteligencia artificial, garantizar la transparencia y la responsabilidad en caso de daños, y algo clave para el desarrollo económico: ofrecer seguridad jurídica para un modelo de innovación confiable.

Para abordar toda esta reconversión tecnológica hay que aprovechar el talento joven. Actualmente salen de las Universidades muchos profesionales formados que carecen de experiencia, ¿cómo afrontan usted esta circunstancia y qué va a ocurrir con la gente que por edad se va a quedar atrás incluso siendo universitario?

Dentro de las numerosas iniciativas orientadas a la adquisición de capacidades cualificadas por medio del Plan Nacional de Competencias Digitales, este Gobierno ha promovido cátedras especialmente innovadoras en tres ámbitos clave para la soberanía tecnológica y el talento: las cátedras chip, las de inteligencia artificial y las de ciberseguridad. Se trata de cátedras de colaboración público-privada que facilitan la transferencia de conocimiento y la formación de profesionales en perfiles tecnológicos altamente demandados. Este esfuerzo responde a una demanda real del mercado laboral. Según el Mapa del Empleo Tecnológico de España 2025 de la Fundación Cotec, basado en datos de afiliación a la Seguridad Social, desde 2013 se han creado en España 494.000 empleos en los sectores más tecnológicos de la economía, y casi la mitad han surgido a partir de 2020. Estos datos refuerzan la necesidad de seguir impulsando la formación aplicada, la transferencia de conocimiento y la recualificación profesional para que más personas puedan incorporarse a estos empleos. Como dato destacado, el pasado mes de octubre se firmaron más contratos vinculados a la digitalización que en el sector servicios. Y en esta línea, estamos promoviendo formaciones gratuitas a profesionales desarrolladas a través de Unión Profesional, adaptando las innovaciones tecnológicas de la aplicación de la IA a cada actividad laboral siguiendo las necesidades personalizadas a las que se enfrentan en su día a día los colegios profesionales.

¿Cómo está evolucionando la IA en la Región de Murcia?

Precisamente, hace unos meses acudí a la Universidad Politécnica de Cartagena para conocer un interesante estudio conjunto de varias universidades sobre la evolución de la inteligencia artificial en las empresas. Aunque la Región se sitúa ligeramente por debajo de la media nacional, creo que existe una gran oportunidad para impulsar iniciativas innovadoras dentro del tejido empresarial y aplicar la IA en sectores tradicionales como la agroalimentación o el turismo, y promover ecosistemas innovadores para implantar iniciativas del ámbito tecnológico en nuestra tierra. Creo, además, que este es el momento clave para que pymes, empresas, universidades e instituciones apuesten por el análisis de datos y por innovaciones basadas en inteligencia artificial. Porque muchos proyectos no alcanzan el retorno esperado, y no lo hacen por fallos en los algoritmos, sino por una preparación insuficiente de los datos y una mala integración en los procesos. Por eso, desde el Gobierno de España estamos promoviendo la generación de espacios de datos sectoriales, porque son el “abono” necesario para que florezcan soluciones de IA eficaces. Si somos capaces de integrar ese gran valor de los datos en los diferentes sectores económicos, vamos a conseguir uno de los principales retos de nuestra economía: que las pymes y medianas empresas escalen en tamaño y producción. Para ello, tenemos abierta una convocatoria muy importante como es el Kit de Espacios de Datos, dirigida a empresas e instituciones para ayudarles a desarrollar la infraestructura necesaria para la compartición segura de los datos.

¿Cuándo va a ser una realidad el centro de desarrollo de microchips de la Región de Murcia y cuál será su posible ubicación?

El pasado mes de septiembre constituimos la empresa Quantix, que supondrá un importante impulso tecnológico y de modernización para la Región. Se trata de un proyecto con capacidad para generar empleo de calidad y riqueza, y que introduce en nuestro territorio un sector prácticamente inédito hasta ahora. Esta inversión de 19,6 millones de euros por parte del Gobierno de España, a la que se suman otros 20 millones de empresas nacionales e internacionales, prevé un impacto económico de 793 millones de euros en cinco años gracias al centro de diseño de chips ciberseguros. La ubicación del centro se está decidiendo entre las propuestas presentadas por una quincena de ayuntamientos, mediante un proceso de evaluación técnica. En cualquier caso, más allá del lugar concreto, el objetivo principal con la creación de este centro es generar un ecosistema sólido alrededor de él y generar sinergias con los distintos focos de talento de la Región y del Levante español en torno al diseño y la fabricación de semiconductores ciberseguros.

Por último, ¿cómo ve usted iniciativas como TRUST Lab, el laboratorio de la Universidad Politécnica de Cartagena, financiado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), para la investigación y desarrollo de tecnologías avanzadas en ciberseguridad, privacidad y comunicaciones seguras?

Iniciativas como Trust Lab son especialmente valiosas porque combinan investigación en un ámbito en constante evolución, que exige respuestas continuas, con la creación de sinergias en su entorno. La participación de la UPCT en proyectos tan dinámicos es un acierto y refleja el valor del importante esfuerzo económico que el Gobierno de España está realizando en ciberseguridad en todo el territorio a través del INCIBE. Formar a profesionales altamente cualificados en la Región es fundamental, ya que su talento es clave para consolidar a España en la era digital y generar empleo de calidad. Por ello, animo a continuar potenciando la colaboración con el INCIBE, un instituto público de referencia internacional que capacita y prepara a nuestro país para afrontar y contrarrestar las amenazas emergentes en el ámbito de la ciberseguridad.

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