Vivimos en un mundo hiperconectado. Cada app que instalamos, cada botón que tocamos y cada permiso que aceptamos, abre una puerta (a veces sin darnos cuenta) a una parte de nuestra vida personal. En TRUST Lab, donde la ciberseguridad es el corazón de todo lo que hacemos, esta pregunta es más que relevante: ¿cuánta información compartimos con nuestras apps sin saberlo?
¿Qué saben realmente tus apps sobre ti?
A veces damos acceso a nuestras apps como si fueran nuestros mejores amigos. ¿Quieres que esta app funcione? “Sí, permitir”. ¿Quieres acceder a esta función? “Aceptar todo”. Pero… ¿qué estamos permitiendo exactamente?
Cuando instalas una aplicación, esta solicita permisos. Y no todos son necesarios para su funcionamiento. Por ejemplo, una linterna no debería necesitar acceso a tus contactos, ni una calculadora, permiso para rastrear tu ubicación.
En TRUST Lab nos gusta pensar en cada permiso como una llave. Cuantas más llaves entregas, más puertas abres a tu privacidad. El problema es que muchas personas no son conscientes de lo que hay detrás de esas puertas.
Lo más preocupante es que muchas apps recopilan información que ni siquiera usas dentro de la propia aplicación. Simplemente está ahí, funcionando en segundo plano, recolectando datos, alimentando algoritmos de personalización o, en el peor de los casos, vendiendo tu información a terceros.
Permisos comunes que (sin darte cuenta) aceptas al instalar una app
No todas las apps son maliciosas, pero muchas piden más de lo necesario. Estos son algunos de los permisos más comunes que probablemente hayas aceptado sin pensarlo dos veces:
Acceso a tu ubicación (incluso cuando no usas la app).
Permiso para acceder a tus contactos.
Acceso a tu cámara y micrófono.
Permisos para leer tus mensajes SMS o correos electrónicos.
Permisos para leer tu historial de navegación o uso de apps.
Permiso para acceder a tu galería de fotos o videos.
Esto no quiere decir que todas las apps sean “espías digitales”, pero sí es fundamental cuestionar por qué una app necesita ciertos permisos.
En TRUST Lab siempre decimos que la mejor defensa es el conocimiento. Y entender estos permisos es el primer paso.

Datos personales: de la geolocalización a tus contactos
Ahora bien, ¿qué datos estás realmente compartiendo?
Aquí te dejamos una lista con algunos ejemplos que puede que no sabías que estás cediendo:
Tu ubicación exacta (no solo la ciudad, sino tu posición en tiempo real).
Tu agenda de contactos, incluidos nombres, correos electrónicos y números.
Tu actividad física (si tienes apps conectadas a wearables).
Información de tus redes sociales (qué publicas, con quién interactúas).
Tus hábitos de navegación, aunque no estés usando un navegador.
Datos del dispositivo: modelo, sistema operativo, idioma, operador móvil.
Lo más impactante es que muchas apps pueden seguir recopilando estos datos incluso cuando no las estás usando activamente. Es como si tuvieras una cámara encendida que no sabes que está grabando.
¿Por qué las apps recopilan tanta información?
La respuesta es sencilla: los datos son oro.
En la economía digital actual, la información personal es una moneda de cambio. Las apps recopilan datos para múltiples fines:
Mejorar la experiencia del usuario (personalización).
Mostrarte publicidad dirigida.
Vender datos a terceros (sí, pasa más de lo que debería).
Analizar tendencias y comportamientos.
Validar su modelo de negocio ante inversores o compradores.
El problema no es solo que recojan datos. Es qué hacen con ellos y si te lo dicen claramente.
En TRUST Lab creemos en la transparencia digital. Cada usuario debería poder entender con facilidad qué datos se recogen, por qué, y cómo se utilizan.
Cómo saber qué permisos tienen tus apps (Android y iOS)
No necesitas ser un hacker para revisar qué permisos tiene cada app. Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso:
📱 Android:
Ve a Configuración > Aplicaciones > selecciona una app.
Toca en Permisos.
Verás qué tiene permitido: ubicación, cámara, contactos, etc.
Desde ahí puedes revocar permisos innecesarios.
💡 Android 12 en adelante incluso te permite ver un “historial de accesos” a cámara, micrófono y ubicación.
🍎 iOS:
Abre Configuración > Privacidad y seguridad.
Selecciona una categoría (como “Ubicación”, “Cámara”, “Contactos”).
Verás qué apps tienen acceso a cada categoría.
Puedes desactivar permisos uno por uno.
💡 iOS también te alerta si una app accede al portapapeles o al micrófono en segundo plano.
Este ejercicio puede ser revelador. Es probable que descubras que una app que apenas usas tiene acceso completo a tu vida digital.
Configuraciones clave para proteger tus datos sin complicarte
No necesitas ser un experto para proteger tu privacidad. Aquí te dejamos algunos consejos fáciles de aplicar desde TRUST Lab:
Configuración | ¿Cómo hacerlo? | Recomendación |
---|---|---|
Revisar permisos mensualmente | Ajustes > Apps > Permisos | ✅ |
Desinstalar apps innecesarias | Mantén pulsado el icono y elimina | ✅ |
Usar “Ubicación solo al usar” | Permisos de ubicación | ✅ |
Desactivar seguimiento de anuncios | Configuración > Privacidad | ✅ |
Recuerda: la seguridad digital empieza por los pequeños hábitos.
Lo que revelas en redes sin darte cuenta (y cómo evitarlo)
No todo pasa por las apps. Las redes sociales también son minas de información… y muchas veces nosotros mismos somos los que “soltamos la sopa”.
Fotos con ubicación activa.
Check-ins en lugares concretos.
Respuestas a juegos tipo “¿Cuál fue tu primer coche?” (¡pistas para recuperar contraseñas!).
Información personal visible: correo, teléfono, relaciones, cumpleaños.
Es importante que revises la configuración de privacidad en tus redes. En TRUST Lab siempre promovemos un uso consciente y estratégico del entorno digital. No se trata de desaparecer, sino de proteger lo importante.
Apps gratis que salen caras: el precio oculto de tu privacidad
Hay un dicho clásico que no pasa de moda: “Si no pagas por el producto, el producto eres tú.”
Las apps gratuitas suelen monetizarse mediante:
Publicidad hipersegmentada.
Venta de datos a terceros.
Implementación de SDKs de terceros que recogen información.
Análisis de patrones de uso y comportamiento.
Eso no significa que todas sean maliciosas, pero sí que hay que ser críticos. La transparencia es clave, y muchas veces está enterrada en letras pequeñas.
Por eso, en TRUST Lab siempre decimos: lo gratuito tiene un coste oculto. Y ese coste, a menudo, es tu privacidad.
Ciberseguridad positiva: cómo tomar el control sin caer en paranoia
Hablar de ciberseguridad no tiene por qué generar miedo. En TRUST Lab creemos en un enfoque positivo, práctico y optimista.
No se trata de desconectarte del mundo digital, sino de usarlo con inteligencia. Aquí van algunas ideas para empoderarte sin agobiarte:
Sé curioso: investiga sobre las apps que instalas.
Sé crítico: ¿de verdad necesitas esa app con 18 permisos?
Sé proactivo: ajusta tus configuraciones y revísalas periódicamente.
Sé comunidad: comparte estos consejos con quienes te rodean.
La tecnología no es el enemigo. Es una herramienta. Y como cualquier herramienta poderosa, lo importante es cómo la usamos.
Conclusión: el primer paso para proteger tu información es entenderla
Cada app en tu teléfono es una ventana que puede abrirse a tu mundo personal. Pero tú decides si esa ventana es un ventanal sin cortinas… o una mirilla con cerradura.
Desde TRUST Lab te invitamos a ver la ciberseguridad como una forma de autocuidado. Igual que te cuidas físicamente, cuida tu entorno digital. No necesitas paranoia. Solo un poco de conocimiento, atención y buenos hábitos.
Recuerda: lo que das a las apps no es solo espacio en tu teléfono. Les das acceso a partes de tu vida.
Y tú tienes el poder de decidir qué partes.